| Sumario: | Los obstáculos impuestos a los americanos para entrar a la Compañía de Jesús fueron una constante en la Nueva España durante el generalato de Claudio Acquaviva (1581-1615). Si bien aquellos pueden ser considerados como la prolongación de un debate que había comenzado con la llegada de los primeros franciscanos en 1524, y como parte de tensiones que existían a nivel global sobre la viabilidad de aceptar no europeos en las órdenes religiosas, esta cuestión evolucionó conforme a los nuevos estándares de la Iglesia postridentina, y a los cambios sociales y políticos del virreinato. Las tensiones provocadas por diversos grupos sociales emergentes al reclamar sus propios espacios dentro de la sociedad novohispana, ocasionaron que la discusión en torno a la creación de un clero indígena se subsumiera en una serie de pugnas entre diferentes facciones de la Compañía de Jesús, bajo la sombra de los poderes de la Corona española y Roma. Así, en una época en donde la Compañía de Jesús se debatía sus prioridades apostólicas con la disyuntiva colegios/misiones, el caso de la Provincia de México nos muestra cómo este problema estuvo inmerso en una lucha de bandos por los puestos de poder.
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