Espacio de respiro para cuidadores de personas con demencia: Algunas reflexiones.

Según el Censo aplicado el año 2017, el porcentaje de chilenas y chilenos adultos mayores corresponde al 16,2% de la población total del país. Según estimaciones del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), para el año 2025 el grupo de personas mayores de 60 años alcanzará un 20,1%....

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Publicado en:Panamerican Journal of Neuropsychology / Cuadernos de Neuropsicología Vol. 13; no. 1; pp. 145 - 146
Autor principal: Carlos Catalán, Juan
Formato: Artículo
Publicado: Cuadernos de Neuropsicologia 2019
Acceso en línea:Ver este registro en EBSCOhost
Descripción
Sumario:Según el Censo aplicado el año 2017, el porcentaje de chilenas y chilenos adultos mayores corresponde al 16,2% de la población total del país. Según estimaciones del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), para el año 2025 el grupo de personas mayores de 60 años alcanzará un 20,1%. Según los datos expuestos con anterioridad, la tendencia al envejecimiento de la población en Chile, sólo tenderá a aumentar durante los próximos años, muy especialmente en el grupo de mujeres (feminización de la vejez) y aquellas personas mayores de 80 años (envejecimiento de la vejez), por tanto podría estimarse que las necesidades de cuidado de dicha población también tenderán a aumentar. Según datos del Plan Nacional de Demencias, se estima que un 7,1% de adultos mayores presenta algún tipo de demencia, lo cual indudablemente tiene un impacto en la calidad de vida de la persona mayor con demencia, como también, conlleva una alta carga de trabajo para las cuidadoras principales (el mayor porcentaje corresponde a cuidadoras mujeres). De esta forma, se considera de suma relevancia generar espacios terapéuticos, llamados espacios de respiro, para cuidadoras de personas mayores con demencia, de tal manera que éstas puedan abordar las dificultades propias que van surgiendo en el desarrollo del proceso de cuidado de otro ser humano. Los espacios de respiro debiesen: considerar el trabajo con la díada (AM/cuidadora), fomentar la formación de la cuidadora en relación a la enfermedad, brindar contención a cuidadoras, promover el autocuidado, reforzar y apoyar rehabilitación neuropsicológica de la persona con demencia, abordar temática relacionada con el duelo anticipatorio, entre otras. Si bien en Chile ya se conoce sobre ciertas experiencias de espacios de respiro para cuidadoras principales (Corporación Alzheimer Chile, Programa Chile Cuida, entre otras), aún se debe profundizar mayormente en esta línea de trabajo, de tal manera de aportar al mejoramiento en la calidad de vida, tanto de personas mayores con demencia como de sus cuidadoras; pues se sabe, que una cuidadora que se encuentra bien consigo misma, tiende a brindar apoyo de mayor calidad a la persona que le corresponde cuidar.