Consenso sobre leucemia linfoblástica aguda.

La leucemia aguda linfoblástica (LLA) es una enfermedad de progresión rápida, con una evolución previa a la consulta de aproximadamente 4 semanas, que puede ser más prolongada en adultos mayo- res. Sus manifestaciones se deben a la proliferación de linfoblastos, que reemplazan a las células he- mato...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Publicado en:Cancer & Chemotherapy Reviews Vol. 19; pp. 1 - 64
Autores principales: Alvarado-Ibarra, Martha, Álvarez-Vera, José L., Hernández-Ruiz, Eleazar, Ventura-Enríquez, Yanet, Moreno-González, Aida M., Reyes-Espinoza, Elio A., Pérez-Gómez, Karen D., Morales-López, Elizabeth, Mandujano-Colindres, María E., López-Salazar, Javier, Montalvo-López-Gavito, Arantxa, Espitia-Ríos, María E., Lojano-Méndez, Miriam A., Galaz-Cordero, Lourdes E., Gómez-Moncada, Edgar, Avendaño-Ricárdez, Laura G., Peñaloza-Ramírez, Rosalinda, Soriano-Mercedes, Emely J., Montoya-Jiménez, Leire, Rodríguez-Sánchez, Vania
Formato: Artículo
Publicado: Publicidad Permanyer SLU 2024 Suppl 1
Acceso en línea:Ver este registro en EBSCOhost
Descripción
Sumario:La leucemia aguda linfoblástica (LLA) es una enfermedad de progresión rápida, con una evolución previa a la consulta de aproximadamente 4 semanas, que puede ser más prolongada en adultos mayo- res. Sus manifestaciones se deben a la proliferación de linfoblastos, que reemplazan a las células he- matopoyéticas normales e invaden otros órganos. Las alteraciones genéticas en LLA incluyen translocaciones, deleciones, duplicaciones y mutaciones puntuales, que activan oncogenes y promueven el crecimiento celular continuo. Aunque solo el 1% de las neoplasias hematológicas tiene una causa monogénica, la combinación de múltiples factores genéticos es clave para el desarrollo de la enferme- dad. En la última década, los tratamientos para LLA se han diversificado, con avances significativos en la comprensión de las características genómicas de la enfermedad. Aunque las tasas de curación en niños superan el 90%, los adultos han tenido históricamente una supervivencia a largo plazo de menos del 40%. Sin embargo, las nuevas opciones de tratamiento, como la quimioterapia mejorada, terapias dirigidas, inmunoterapia y el trasplante alogénico de progenitoras hematopoyéticas, han mejorado los resultados. Esta revisión reúne los datos más actuales, sirviendo como apoyo para la detección oportu- na, referencia a especialistas y consulta para el gremio hematológico.