Regional Chronologies and Hidden Transcripts: Defining the Initial Late Formative Period in the Southern Lake Titicaca Basin, Bolivia.

The excavation of a stratified sequence of deposits spanning the Initial Late Formative period (250 BC– AD 120) at Iruhito, in the upper Desaguadero Valley of Bolivia, provides insight into this previously unrecognized, four-century period separating the well-documented Middle Formative (800–250 BC)...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Publicado en:Latin American Antiquity Vol. 36; no. 3; pp. 578 - 597
Autores principales: Smith, Scott C., Pérez Arias, Maribel, Pérez Arias, Adolfo E., Flores Pérez, Andrea, DeRego, Karli, Rohrer, Genevieve, Marsh, Erik J.
Formato: Artículo
Publicado: Cambridge University Press Sep2025
Materias:
Acceso en línea:Ver este registro en EBSCOhost
Descripción
Sumario:The excavation of a stratified sequence of deposits spanning the Initial Late Formative period (250 BC– AD 120) at Iruhito, in the upper Desaguadero Valley of Bolivia, provides insight into this previously unrecognized, four-century period separating the well-documented Middle Formative (800–250 BC) from the Late Formative (~ AD 120–590) period. By tracking subtle shifts in ceramic, architectural, lithic, and faunal data, we can explore tempos of change in social life during this dynamic time. These data lead us to suggest that, rather than being a "transitional" period or a "hiatus" in regional occupation, the Initial Late Formative period was a distinct mode of sociality characterized by the realignment and expansion of interaction networks, on the one hand, and rejection of the decorative aesthetics, monumentality, and public-oriented performances of earlier periods, on the other. We argue that the Late Formative period centers emerging after ~ AD 120 intentionally cited architecture and aesthetics that were distant in time and space, constituting a sophisticated political strategy. Finally, these data suggest that the chronological schemata we use to build regional histories often obscure social variability.
La excavación de una secuencia estratificada de depósitos que abarca el período Formativo tardío inicial (250 aC– 120 dC) en Iruhito (valle superior del Desaguadero, Bolivia), proporciona una visión dinámica de este período de cuatro siglos, no reconocido previamente, y que separa a los bien documentados períodos Formativo medio (800–250 aC) y Formativo tardío (~ 120–590 dC). Mediante el seguimiento de sutiles cambios en los datos cerámicos, arquitectónicos, líticos y faunísticos, podemos explorar los tempos de cambio en la vida social durante esta época. Estos datos nos llevan a sugerir que, más que un período "transicional" o un "hiato" en la ocupación regional, el período Formativo tardío inicial representó un modo distinto de socialidad caracterizado, por un lado, por la realineación y expansión de las redes de interacción y, por el otro, por el rechazo de la estética decorativa, la monumentalidad y las actuaciones orientadas al público de períodos anteriores. Esto nos lleva a entender que los centros del período Formativo tardío que surgieron después de ~ 120 dC , hicieron referencia intencionadamente a una arquitectura y una estética distantes en el tiempo y en el espacio, lo que constituyó una sofisticada estrategia política. Estos datos, por último, nos sugieren que los esquemas cronológicos que utilizamos para construir historias regionales, a menudo ocultan la variabilidad social.