| Sumario: | Hasta un 3% de los partos a término son precipitados. El factor de riesgo más frecuente es la multiparidad. Cuando el parto es inminente (presentación fetal que se entrevé sin necesidad de abrir los labios mayores) es más prudente asistir al expulsivo en el propio centro y trasladar luego a la madre y al recién nacido. Todo centro de atención primaria debería estar dotado de un set de partos. Se debe colocar una vía intravenosa a la madre y aplicar solución antiséptica al periné. Habitualmente el feto sale en posición occipitopúbica y luego hiperextiende el cuello para liberar la cabeza. Se mantendrá la flexión mediante presión sobre el occipital fetal y sólo cuando el puente nasal del feto está fuera se permite la extensión de la cabeza de manera controlada mediante presión sobre el mentón fetal a través del periné. Comprobar que no exista ninguna circular de cordón alrededor del cuello del feto. Esperar la rotación externa de la cabeza fetal. Liberaremos el hombro anterior mediante tracción suave hacia abajo y realizaremos luego una tracción hacia arriba para liberar el otro hombro. Una vez el feto se ha expulsado, se debe poner sobre la madre, en contacto piel con piel. Debemos secarlo bien y taparlo para evitar que pierda calor. Pinzar y seccionar el cordón solamente transcurridos 2 min. Una vez cortado, el cordón se debe desinfectar con solución no yodada. El desprendimiento de la placenta se favorece mediante el pinzamiento del cordón umbilical y mediante masaje suave sobre el útero. La lactancia materna temprana también facilita la contracción del útero y el desprendimiento de la placenta. Existe una evidencia alta de que la administración sistemática de agentes uterotónicos disminuye el riesgo de hemorragia posparto; el que presenta un mejor perfil de seguridad y eficacia es la oxitocina (Syntocinon®).
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