| Sumario: | La isquemia arterial puede ser aguda o crónica (cuya forma de presentación es la claudicación intermitente). La arteriosclerosis y determinados factores de riesgo (tabaco, diabetes, hiperlipidemia) están relacionados con su desarrollo. Ante un cuadro de isquemia arterial es fundamental la exploración de la zona afectada (palidez, pulsos distales, lesiones isquémicas, disminución de sensibilidad, edema). Además, es importante la realización de pruebas complementarias: Doppler y el cálculo del índice maléolo/brazo, la arteriografía y la angiografía por resonancia magnética. En caso de isquemia aguda es imprescindible la derivación al hospital antes de las 6 h. Como tratamiento de la isquemia crónica es fundamental el control de los factores de riesgo, y sobre todo el abandono del tabaco. Existen tratamientos farmacológicos, pero no son curativos. A veces hay que recurrir a la cirugía.
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