| Notas: | Sin duda, el fenm̤eno de la cultura es un tema que ha pasado a formar parte de los grandes problemas nacionales contemporǹeos. Cada vez se hace ms̀ complejo su tratamiento e incluso su entendimiento, y por supuesto que eso mismo se ha reflejado en otros problemas correspondientes a ese ancho mundo de la cultura como es el patrimonio documental que ahora incluye documentos digitales. Nos parece que de pronto se genera una especie de macrocefalia “analt̕ica” que en buena medida se caracteriza por una endeble claridad epistemolg̤ica y mťodo de estudio, lo que genera cualquier cantidad de definiciones y tratamientos que muchas veces sl̤o contribuyen a la confusin̤, desmesura o frivolidad y realmente nos parece que nadie est ̀a salvo de caer en eso. Por tal circunstancia, asumiendo que dicha problemt̀ica es parte de la tremenda crisis de nuestros tiempos, intentamos un anl̀isis, una discusin̤ y reflexin̤ del problema del patrimonio documental mexicano que si bien no todo puede considerarse patrimonio cultural, es preciso definirlo para comprenderlo y valorarlo ya que un conjunto importante de ese patrimonio documental s ̕est ̀catalogado como patrimonio cultural e incluso considerado en normatividades jurd̕icas sean federales o estatales. Empero, poco se ha hecho para preservarlo realmente e incluso se desconoce mucho de sus expresiones como podra̕n ser los casos de los fonogramas, videogramas, archivos fotogrf̀icos, archivos digitales o bienes fl̕micos, por ejemplo, y ya no digamos los libros antiguos, o los acervos archivs̕ticos pb︢licos o privados que han padecido un trg̀ico abandono. Pensamos que para encontrar soluciones a problemas de orden sociocultural, primero hay que conocerlos, clarificar conceptos y enfoques para que desde una perspectiva acadm̌ica se proponga un tratamiento adecuado de todos estos bienes en las polt̕icas que pueda crear el Estado, y no dejar su “proteccin̤” en manos de la burocracia, el administrativismo o peor an︢, del oportunismo polt̕ico. |