| Notas: | Constantemente aparecen nuevos textos que, basados en la vivencia, la inspiracin̤, la imaginacin̤ o la ilusin̤ de un aspirante a autor, pretenden aportarnos al resto de la humanidad ?los lectores? algo de provecho. No deja de sorprenderme. Y es as,̕ porque se necesita una gran dosis de generosidad para enfrascarse en la enorme tarea de pensar, indagar, investigar, inventar, recopilar, documentar, perfilar y publicar algo que realmente sea interesante, consistente, que signifique una aportacin̤ enriquecedora? recibiendo a cambio muy poca compensacin̤ econm̤ica y, eso s,̕ una enorme dosis de satisfaccin̤ personal. Por eso es de agradecer, por eso siempre he mantenido que los libros son la cosa ms̀ barata del mundo. Poder adquirir el conocimiento de un experto por unos pocos euros, me parece un fants̀tico negocio. |