| Notas: | Las ciencias sociales nos han acostumbrado a ver la Administracin̤ Pb︢lica como una forma de organizacin̤ y, por tanto, de poder, lo cual es correcto, pero probablemente con cierto descuido de su componente de comunicacin̤. El pegamento ordinario de la sociedad, la relacin̤ social por excelencia, es la comunicacin̤, Cada cambio de cierto relieve en los medios de informacin̤ y comunicacin̤, bien fuera por la introduccin̤ de medios nuevos o por su generalizacin̤, ha tenido efectos decisivos en la estructura y funcionamiento del Estado, haya sido iniciado, propiciado, conformado o resistido por este. Pero, por encima de todo, hay tres grandes transformaciones que merecen ser seąladas de manera singular por su alcance general para la sociedad y sobre el Estado y la Administracin̤ en particular: concretamente las trad̕as por la escritura, la imprenta y la digitalizacin̤. |