| Notas: | Teniendo en cuenta las diferentes situaciones o actos en cada momento histr̤ico, puede hablarse de diversidad de las perspectivas ťicas. Todo lo ťico es siempre, y de una forma simultǹea, individual y social, es decir, personal y profesional. En una sociedad pluralista, puede resultar difc̕il conocer de dn̤de derivan las normas morales, al existir el principio de libertad de creencias. Kant enfocaba la ťica hacia una ťica del deber, la cual establece pautas de comportamiento que se deben seguir o leyes -morales- que regulan a los ciudadanos. Pero, a pesar de esta dificultad de regular la ťica, debemos apelar a un esfuerzo por aportar soluciones a las relaciones de convivencia, impregnadas de valores, y, por ende, a un comportamiento ťico por parte de todos los profesionales, los cuales deben poseer, como fundamento, honradez, sl̤idos principios y una adecuada conducta personal, velando por la ťica y dignidad profesionales, as ̕como por el respeto debido a los derechos de los dems̀; del mismo modo, es necesario, entre todos, potenciar un cumplimiento estricto de las normas o cd̤igos deontolg̤icos en aquellas corporaciones y profesiones donde se contemplan. En esta obra, en la que se le ha dado un mayor peso a la ťica del jurista, por la incuestionable funcin̤ social que desempeą y, en consecuencia, la responsabilidad que asume, ha quedado demostrada, o, al menos, šte ha sido el props̤ito, la preocupacin̤ por avanzar hacia ese compromiso ťico en las distintas actividades del profesional, resaltando la importancia de la ťica y los cd̤igos deontolg̤icos en los diversos m̀bitos y profesiones que prestan un admirable servicio a la comunidad. Todo ello, ha sido el fruto de intensas investigaciones realizadas por un grupo de profesionales muy comprometidos con lo que podra̕mos llamar la “ťica judicial integral”. |