| Item Description: | No hay “viejos” ni “nuevos” terrorismos, sino viejos y nuevos objetivos que buscar en nombre de la lucha contra el terrorismo internacional cuya definicin̤ planea sobre confines imprecisos. No hay una definicin̤ universal de terrorismo, pero s ̕un nuevo y controvertido enfoque preventivo que, desde los inicios del segundo milenio, adquiere alcance universal con el color de la semǹtica de la guerra. A golpe de encadenadas Resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tras los atentados del 11-S, perfeccionadas por el Derecho de la Unin̤ Europea, han irrumpido estructuras penales bajo la orientacin̤ ms̀ pragmt̀ica y represiva que se haya conocido en la agenda internacional y europea desde la segunda guerra mundial. Los instrumentos contemporǹeos de lucha contra el terrorismo internacional ya no giran en torno de la represin̤ de atentados terroristas. Son el sm̕bolo de un derecho penal mx̀imo encarnado esencialmente en la inhibicin̤ de radicalismos. El lema es adelantarse al peligro. Ello ha provocado el efecto de aumentar, bajo parm̀etros imprecisos, los espacios donde colocar la etiqueta terrorista, hasta vaciarla de significado. En definitiva, Esther Pomares demuestra cm̤o se ha logrado impregnar de connotaciones autoritarias las respuestas penales de las democracias post-representativas, desatando el efecto de desaliento o de “autocensura” en el ejercicio de derechos y libertades fundamentales: la deriva del derecho penal y la democracia. |