Autobiografía de un viejo comunista chileno : (una historia no oficial pero verdadera) /

Luego de que las dos direcciones clandestinas del Partido Comunista fueran masacradas por la DINA en mayo y diciembre de 1976, un militante de Valdivia que se hacía llamar Santiago asumió la tarea de reorganizar a los distintos frentes para que trabajaran en un objetivo común: “derrocar a la dictadu...

Full description

Bibliographic Details
Main Author: Arcos Vera, Humberto 1941-
Format: Libro
Language:Spanish
Published: Santiago, Chile LOM 2013
Subjects:
Online Access:

MARC

LEADER 00000cam a2200000 a 4500
001 022405
003 UAHC_CL
005 20170803122120.0
008 140625s2013 cl 000 spa
020 |a 9789560004390 
040 |a UAHC_CL  |c UAHC_CL  |d UAHC_CL 
082 0 4 |a 920.710983  |b A675  |2 20 
100 1 |a Arcos Vera, Humberto  |d 1941- 
245 1 0 |a Autobiografía de un viejo comunista chileno :  |b (una historia no oficial pero verdadera) /  |c Humberto Arcos Vera. 
260 |b LOM  |a Santiago, Chile  |c 2013 
300 |a 242 p. 
520 |a Luego de que las dos direcciones clandestinas del Partido Comunista fueran masacradas por la DINA en mayo y diciembre de 1976, un militante de Valdivia que se hacía llamar Santiago asumió la tarea de reorganizar a los distintos frentes para que trabajaran en un objetivo común: “derrocar a la dictadura”. Según él, la nueva Dirección se había instalado en la Unión Soviética y transmitía instrucciones que poco y nada tenían que ver con la situación que vivía el país. Así es que Santiago decidió enviar a un emisario con un par de mensajes, el más importante, que “los militantes en Chile se estaban muriendo de hambre”. La misión fue un éxito y el hombre regresó con toda una red clandestina para internar la ayuda internacional. Un año después, en 1978, otro militante viajaba a Moscú en su representación, esta vez para discutir acerca de los plenos y la conformación del Comité Central que no incluía a nadie “del interior”. Los dirigentes “del exterior” volvieron a mostrarse comprensivos, pero en 1979 otra serie de decisiones tomadas “sin consultar” llegaba desde la URSS por radio. Entonces Santiago decidió enviar al mejor de sus hombres. \Humberto llegó a Moscú a mediados de 1979 dispuesto a concretar la formación de un solo partido y una sola dirección, y durante varios días tuvo que soportar las duras palabras que los dirigentes usaban para referirse a su jefe: Santiago era un prepotente y un dictador; un hombre que no tenía límite para inmiscuirse en las cosas ajenas. Un tipo que creía que se mandaba solo y al que, para colmo, nadie había visto. Entonces Humberto Arcos, el narrador de esta Autobiografía, decidió salir en su defensa y declarar: “Camaradas, el compañero Santiago soy yo”. 
650 4 |a COMUNISTAS  |z CHILE  |v BIOGRAFIAS 
900 |a 920.710983 ARC 
942 |c BK 
952 |0 0  |1 0  |4 0  |6 920_710983000000000_ARC  |7 0  |8 General  |9 44521  |a BC  |b BC  |c General  |d 2017-08-03  |l 0  |o 920.710983 ARC  |p 1411424  |r 2026-01-13 00:00:00  |t 1  |w 2017-08-03  |y BK 
952 |0 0  |1 0  |4 0  |6 920_710983000000000_ARC  |7 0  |8 General  |9 44522  |a BC  |b BC  |c General  |d 2017-08-03  |l 1  |o 920.710983 ARC  |p 1411425  |r 2026-01-13 00:00:00  |s 2019-05-07  |t 2  |w 2017-08-03  |y BK 
999 |c 22405  |d 22405