| Sumario: | En los últimos años del siglo 18 y al comienzo del 19, las cosas cambiaron mucho en Europa occidental. A través de una serie de rupturas, una Europa moderna se fue desprendiendo de un orden antiguo, cuyos elementos databan de la Edad Media, y a veces de la Antigüedad o de la Prehistoria. Semejantes alteraciones, que sin duda merecen el calificativo de revolucionarias, resultan difíciles de fechar, porque su génesis y su desarrollo no obedecen a reglas de simultaneidad ni de uniformidad. Al otorgar, pues, al «período de las Revoluciones» las fechas que median entre los años 1780 y 1848, los autores de este volumen han procedido con una cierta libertad, que necesitan justificar.
|