| Sumario: | El oro es fiebre, pasión, locura. Domina todo, aplasta todo, hasta la vida. El oro agota el agua y la contamina. El oro desprecia todo, salvo el sueño que encarna. Sus destrozos movilizan a los pueblos que reclaman por las injusticias, expoliaciones, catástrofes engendradas, pero a la hora de la extracción nada puede oponerse. Irresistible la fiebre del oro devora todo. Sin rostros los capitales internacionales de hoy crean una fiebre por el oro en el tranquilo Valle del Huasco y San Félix en el noreste de Chile.
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