Probidad y corrupción en Chile : el punto de quiebre /

Chile es un caso de probidad pública. Así lo indica gran parte de su historia, según sus grandes historiadores no hay casos de corrupción significativos. Sin embargo, a partir de la dictadura militar de Pinochet, la corrupción empieza a aparecer en el sector público subrepticiamente hasta generaliza...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: Orellana Vargas, Patricio
Formato: Analitica de revista
Lenguaje:español
Publicado: Santiago, Chile Universidad Bolivariana 2004
Materias:
Acceso en línea:Acceso electrónico al documento
Descripción
Sumario:Chile es un caso de probidad pública. Así lo indica gran parte de su historia, según sus grandes historiadores no hay casos de corrupción significativos. Sin embargo, a partir de la dictadura militar de Pinochet, la corrupción empieza a aparecer en el sector público subrepticiamente hasta generalizarse. Con el retorno a la democracia, se considera que la probidad seguirá siendo una característica nacional, pero, la corrupción se mantiene y sigue desarrollándose mientras que paralelamente, los nuevos valores en auge crean las condiciones para su expansión pasando de una corrupción de acuerdo a las normas a una corrupción hipócrita, hasta llegar a una corrupción justificada y cada vez más masiva que se ampara en la excepcionalidad global y regional, hasta llegar a una corrupción sistémica que en el plano ideológico se ampara en un cinismo materialista. Simultáneamente las políticas públicas a favor de la probidad son inexistentes, ambiguas o débiles, y finalmente meras formalizaciones legales u organizaciones burocráticas y simbólicas que se caracterizan por su inoperancia.
Chile es un caso de probidad pública. AsÌ lo indica gran parte de su historia, según sus grandes historiadores no hay casos de corrupciÛn significativos. Sin embargo, a partir de la dictadura militar de Pinochet, la corrupciÛn empieza a aparecer en el sector público subrepticiamente hasta generalizarse. Con el retorno a la democracia, se considera que la probidad seguir· siendo una caracterÌstica nacional, pero, la corrupciÛn se mantiene y sigue desarroll·ndose mientras que paralelamente, los nuevos valores en auge crean las condiciones para su expansiÛn pasando de una corrupciÛn de acuerdo a las normas a una corrupciÛn hipÛcrita, hasta llegar a una corrupciÛn justificada y cada vez m·s masiva que se ampara en la excepcionalidad global y regional, hasta llegar a una corrupciÛn sistÈmica que en el plano ideolÛgico se ampara en un cinismo materialista. Simult·neamente las polÌticas públicas a favor de la probidad son inexistentes, ambiguas o dÈbiles, y finalmente meras formalizaciones legales u organizaciones burocr·ticas y simbÛlicas que se caracterizan por su inoperancia.
Notas:En: Polis. Revista de la Universidad Bolivariana. Vol. 3, no. 8, 2004. pp. 297-350. ISSN: 0717-6554.
Descripción Física:p. 297-350