| Sumario: | La política de vivienda impulsada en Chile en la década del noventa se orientó prioritariamente a la producción masiva de nuevas unidades habitacionales, lo que llevó a exitosos resultados en la disminución del déficit habitacional durante el período mencionado. Pero esta política, que prácticamente marcó un continuismo con anteriores políticas, contribuyó a intensificar las distorsiones, falencias y efectos negativos de las mismas, entre los cuales destacan la insatisfacción del usuario que pese a tener una vivienda nueva y de mejor calidad no se encuentra satisfecho con la solución entregada; falta de soluciones integrales para los micro campamentos, puesto que una vez erradicados o radicados sigue existiendo la marginalidad en sus nuevas poblaciones, ya que éstas no consideran equipamiento comunitario, sede social, multicancha, áreas verdes que permitan el esparcimiento de la comunidad, y finalmente el fracaso del sistema crediticio.
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