| Sumario: | El efecto de las contrataciones públicas se extiende más allá de sus repercusiones económicas. Las contrataciones públicas pueden afectar en forma tangible la percepción que la opinión pública tiene del Estado, al igual que su confianza en el gobierno, especialmente cuando en las compras estatales los bienes, las obras de construcción y los servicios no se adquieren ni distribuyen con eficiencia, ahorro y eficacia, o cuando la corrupción o la aparición de actos indebidos ensombrece las transacciones efectuadas con probidad y transparencia. En el contexto de las contrataciones públicas y del ejercicio democrático del poder, la transparencia, la probidad y la responsabilidad por los propios actos se encuentran inextricablemente ligadas entre sí. En consecuencia, las contrataciones públicas constituyen un segmento demasiado importante de la escena pública nacional como para dejarlo desprovisto de objetivos políticos e institucionales.
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