| Sumario: | En el amanecer del cine sonoro dos películas marcaron al público de Estados Unidos y el mundo: Drácula y Frankenstein (ambas en 1931). Estas dos películas ayudaron a la compañía Universal a entrar en las grandes ligas del cine en Hollywood. Fue tanto el dinero que recaudaron, que de ahí en adelante comenzó la industrialización y el asentamiento del género de terror dentro de Hollywood y el mundo. Ambas películas utilizaron lo último en tecnología de la época, aunque muy pobre en comparación con hoy en día, para crear atmosferas oscuras y entrar en lo más profundo de la psiquis humana. Los oídos vírgenes de los espectadores recibían sus primeros gritos acompañados de escalofríos y terror, causando un impacto que ellos nunca pensaron que el cine podía otorgarles. El sonido entro en el género y se convirtió en un pilar fundamental para crear terror.
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