| Sumario: | Actualmente estamos viviendo en un contexto muy violento, donde los conflictos están emergiendo con una proyección mediática en todos los ámbitos del comportamiento humano, los cuales muchas veces se ven reflejados como alarma social debido al factor de agresividad natural que involucra tanto al agresor como a la persona que es víctima, creando de esta forma un desajuste que impacta en la sociedad global, y a su vez, genera un clima de violencia a nivel mundial.\Por lo tanto, en este contexto, debemos considerar relevante que si un adulto tiene un conflicto con otro adulto se considera repudiable y existe una protección de derechos a nivel jurídico y social entre los involucrados. Sin embargo, cuando un niño sufre violencia debido a los conflictos mal abordados, se considera una situación cotidiana, y no siempre hay una protección de sus derechos que involucre la búsqueda de estrategias que aporten a una solución constructiva hacia toda la comunidad educativa.
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