| Sumario: | En medio de una coyuntura caracterizada por la fragmentación del tejido social, por la pérdida de conquistas en materia de derechos sociales, por una –al menos aparente- apatía ante el ejercicio de los derechos políticos, características que han recibido el nombre de procesos de desciudadanización por parte de algunos autores, o ciudadanía de baja intensidad por parte de otros, la emergencia de movimientos sociales que impugnan este curso desalentador, trae aire renovadores e impulsa a seguir creyendo en cierto tipo de utopías: al menos la de la posibilidad de los actores sociales de asociarse para la lucha por sus necesidades.
|