| Sumario: | En estos relatos hay un niño que vivió en las calles y callejuelas del sur de la ciudad de Santiago, ya avanzado el siglo XX. Por allí jugo, caminó, lo miró todo con asombro de niño. Fue ingresando lentamente a un mundo que no terminó nunca de entender cabalmente, pero que muy pronto quiso transformar para mejor. A ese niño y a ese mundo que él presenció, con sus personajes y sus historias, he querido recobrar, para que no se vayan para siempre. En este intento solo ha tenido como aliada a la memoria, que no siempre es certera, fiel y verdadera, pero es la que impide el olvido, única y definitiva muerte. Del mundo de ese niño soy el único testigo y en estas páginas irá el testimonio de su existencia.
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