| Sumario: | Considerando la baja incidencia en participación, podríamos considerar que en el presente transitamos procesos diligentes de cambio, en resultado de diversos fenómenos sociales, uno de ellos la participación ciudadana, la cual conlleva un aumento de demandas sociales que han influido en ser tratado dentro de los temas de la agenda de Gobierno. A raíz de ello, se han generado diversos esfuerzos por posicionar un nexo que vincule a la sociedad civil y al Estado. Concluyendo de este modo en el año 2011 con la promulgación de la ley Número 20.500, y en ello la creación de mecanismos de participación los cuales darían respuesta a la vinculación. Sin embargo, consideramos ineficientes los caminos que se crean a través de los mecanismos, ya que estos segregan a una parte importante de ciudadanos por la especificidad del lenguaje, escasa información y anuncio de beneficios. En tanto, uno de los caminos que tiene la población a comunicar sus demandas son los dirigentes sociales, de los cuales se evidencia con respaldo teórico su profunda labor y en ocasiones desconocida por los mismos.
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