| Sumario: | La Parentalidad y específicamente la perspectiva de competencias parentales se instaló en nuestro país desde hace aproximadamente una década, el Estado a través de la institucionalidad encomendada para la promoción, protección y restitución de derechos vulnerados de niños, niñas y adolescentes, el Servicio Nacional de Menores (SENAME) ha implementado en gran parte de su quehacer el fortalecimiento de las competencias parentales. El paradigma subyacente es la cultura del buen trato impulsada por Barudy; de esta manera si las competencias parentales son entendidas como las capacidades prácticas de los padres para cuidar, proteger y educar a sus hijos, asegurándoles un sano desarrollo, las intervenciones institucionales deberán orientarse a modificar prácticas no coherentes a una parentalidad competente, de allí que las acciones sociales de los programas están centradas en el estilo parental, en el análisis de la estructura familiar, sus roles, comunicación y en cómo concibe la familia la parentalidad (Encina, 2016).
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