| Sumario: | No cabe la menor duda: las minorías activas están en condiciones de ejercer su influencia, de difundir su innovación y de provocar un cambio social. Los trabajos de Moscovici han sido los primeros en demostrarlo. Desde entonces, numerosos investigadores se han empeñado con éxito en volver indiscutible la existencia de este orden de fenómenos. En interesante sin embargo señalar que, a pesar de las pruebas reiteradas y constantemente renovables acerca del papel decisivo de las minorías, proporcionadas por la historia y la lectura de los movimientos sociales, la psicología social ha tardado mucho tiempo en percibirlo y decidirse a intentar una aproximación al mismo.
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