| Sumario: | En un intento por aclarar el todavía confuso panorama de la literatura infantil y juvenil actual -y, más en concreto, el de la comunicación entre narrador y narratario- nos hemos aproximado a la estética de la recepción y a sus seguidores -previo análisis textual-, lo que nos ha permitido no sólo descubrir su labor dignificadora -aunque involuntaria- de un ámbito (el de la literatura para niños y jóvenes), cuya existencia, hasta hace relativamente pocos años, ha sido puesta en entredicho por los puristas de la literatura general (críticos y escritores), sino también -lo que es todavía más importante- arrojar un poco de luz sobre el lugar del receptor en la totalidad del hecho literario.
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