| Sumario: | El trabajo que acá se presenta problematiza la categoría mujeres como sujeto de representación en las políticas feministas contemporáneas, cuestionando la idea de que exista una experiencia femenina homogénea. Se plantea que esta noción ha sido construida desde una perspectiva universalista que invisibiliza diferencias y reproduce exclusiones, lo que abre el debate sobre qué cuerpos pueden ser reconocidos dentro de dicha categoría. Desde un enfoque teórico influido por Judith Butler y Michel Foucault, se analiza la relación entre lenguaje, poder y representación, destacando que las categorías como sexo, género y mujeres son construcciones discursivas que delimitan quién puede ser reconocido políticamente. En este sentido, no solo está en juego la representación política, quién habla por quién, sino también la simbólica, cómo se define y nombra a las mujeres, lo que condiciona su visibilidad y acceso a derechos. También advierte que asumir una categoría fija de mujeres puede excluir a sujetos diversos, como mujeres racializadas, personas trans o identidades no normativas. Por ello, se propone una revisión crítica de los fundamentos del feminismo, promoviendo una política que no se base en identidades esenciales, sino que reconozca la complejidad y diversidad de las corporalidades. Así, el análisis subraya la necesidad de repensar el sujeto feminista desde una perspectiva más inclusiva y crítica frente a las estructuras de poder que configuran su representación.
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