| Sumario: | En Latinoamérica en general y en Chile en particular -a propósito de su relación con el pueblo mapuche-, se encuentra atravesado por un periodo en que las “viejas” ideas del neoliberalismo se debilitan en términos de poder dependiendo del contexto coyuntural que proporcione escenarios sociopolíticos críticos (particularmente en regímenes democráticos representativos). No obstante, no dando pie para que -al mismo tiempo de imposibilitar- emerjan y se consoliden nuevos paradigmas o ideas que llenen aquel vacío. “De hecho, el paradigma moderno de representación está llegando a su fin sin que todavía haya cobrado forma una alternativa democrática real” (Hardt y Negri, 2017, p. 27). Apareciendo el sistema capitalista como el fin último de organización social, política y económica, donde el territorio es aplanado y tributa homogéneamente, como objeto de consumo, dentro del modelo neoliberal. En su desarrollo, se identifica la existencia de las identidades subalternas, minorizadas, exterminadas y acosadas hasta la actualidad al no conducirse sus configuraciones sociales necesariamente por el ideario hegemónico y dominante que el Estado-nación construye como fundamento de su unidad. Realidades difusas que agregan concepciones enriquecedoras a los conceptos modernos/coloniales y tensionan ferozmente lo anterior.
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