| Sumario: | La velocidad con la que avanza la tecnología en nuestros tiempos no tiene precedentes, y esto hace fundamental problematizar cómo esto afecta la vida humana. Como dice Hernández (2023), en la relación arte-tecnología se tiende a unir todas las disciplinas, desdibujando la distancia entre científicos y artistas, ya que cada vez más artistas usan medios tecnológicos para crear y cada vez más científicos, programadores, ingenieros y personas de otras profesiones aparentemente alejadas de las artes se involucran en proyectos artísticos desde sus disciplinas. En este marco aparece el actual auge de las artes mediales, que une el arte con todas las demás áreas del conocimiento. Pero hay un medio que se diferencia de todos los demás de manera drástica, y es la inteligencia artificial (IA). Tanto los medios artísticos tradicionales como las tecnologías que se han usado a lo largo de la historia para la creación artística han sido herramientas al servicio del ser humano y se ha considerado la creatividad como algo que define a la especie humana dando por sentado que las máquinas no pueden ser creativas, pero con los avances tecnológicos de los últimos años y la irrupción de la IA en el mundo del arte, se ha abierto un interrogante sobre este dogma (Spanguinetti, 2021).
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