| Sumario: | Robert Fossier, una de las grandes figuras del medievalismo europeo, se enfrenta en este estudio a la historia del trabajo, asociado a la vida cotidiana de los hombres, con una perspectiva innovadora. La primera parte del libro está dedicada a precisar los conceptos. Partiendo de la idea de trabajo, que para el hombre medieval no era una virtud sino una maldición divina (una actividad envilecedora, propia de esclavos), sigue con el estudio de los tipos de trabajo y lo completa con el de los parámetros que crean grandes distinciones entre actividades en apariencia iguales: el entorno natural y humano, el utillaje, el derecho y el cuadro político dentro del cual se producen la protesta y la revuelta.
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