| Sumario: | El trastorno del espectro autista (TEA) se caracteriza por una alteración generalizada del desarrollo cerebral, que afecta la socialización, comunicación, imaginación y reciprocidad emocional y se evidencia mediante conductas repetitivas e inusuales. El uso de prismas gemelos estimula una reorganización neurológica y provoca cambios en la percepción visual. El objetivo del presente artículo fue evaluar las habilidades visuales y determinar el efecto de los prismas gemelos en la atención, postura y comportamiento de los niños con TEA. Se elaboró un estudio de intervención con muestras pareadas antes-después; se incluyeron 20 niños con diagnóstico de TEA en edades de 4 a 16 años, y se realizó una evaluación optométrica basal, aplicando un cuestionario para identificar síntomas y otra posterior al uso de un anteojo con prismas base superior, durante 4 meses. El análisis estadístico se realizó con prueba t de Student para muestras no independientes. Se halló que la media de edad fue de 10,05 años, 90% sexo masculino, 45% hipermetropía, 30% insuficiencia de convergencia, 90% fusión y 85% estereopsis gruesa. El promedio de aciertos en el cuestionario inicial fue de 18,50 ± 7,64 y en el final de 13,20 ± 7,53 p = 0,000. Finalmente, se concluye que la hipermetropía se presenta en el 45% de los casos; un 30% presenta insuficiencia de convergencia, y el 85%, estereopsis gruesa; asimismo, el uso de prismas gemelos de 3 dioptrías base superior produce cambios estadísticamente significativos en la postura, atención y comportamiento, por lo que se propone como alternativa de manejo adicional en niños con TEA.
|