| Sumario: | En el contexto actual de libre mercado, el tradicional comercio de las ferias libres entra en la denominación de microempresa, considerando entonces a cada comerciante de ferias como un microempresario. Esta actividad, es una realidad en prácticamente todas las ciudades y los asentamientos humanos desde tiempos inmemorables; en nuestro país "datan desde 1915 en donde la Municipalidad de Santiago consideró la realidad del comercio informal y decidió aceptar la creación de la primera feria libre" (Salazar, 2003: 96). En la actualidad, forman parte de la economía a pequeña escala, aquella que no está inscrita en los registros de comercio y por lo tanto, no paga impuestos. Pero su fuerza económica es de suma importancia, ya que genera trabajo a pequeños y medianos productores del comercio minorista, dando oportunidades de adquirir sus productos a costos sustantivamente menores de los que se consiguen en grandes centros comerciales.
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