| Sumario: | El texto aborda la importancia de la música en los videojuegos como un elemento fundamental para generar inmersión y conexión emocional en los jugadores. Desde los primeros videojuegos, como Pong (1972), hasta producciones actuales como The Last of Us Part II, la evolución tecnológica ha permitido desarrollar bandas sonoras cada vez más complejas y significativas. Asimismo, destaca el surgimiento de la Ludomusicología, disciplina dedicada al estudio de la música de videojuegos, que analiza tanto los aspectos internos del juego como los procesos externos de producción musical. Finalmente, el texto pone atención en el rol del intérprete musical, quien actúa como mediador entre el compositor y el público, participando tanto en la grabación como en la experiencia sonora que acompaña la narrativa y la jugabilidad de los videojuegos.
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