| Sumario: | Estudié pedagogía como quien estudia una disciplina sin conocerla realmente, inmiscuyéndose en ella de sopetón. En verdad mi acercamiento a la pedagogía, estuvo marcado por mi experiencia como alumno de enseñanza básica y media en un establecimiento de marcado estilo cristiano evangélico. Desde pequeño recuerdo sentir en el cuerpo simpatía y antipatía por ciertos docentes en sus clases. Era una sensación más que una racionalización. No tenia argumentos, ni había leído a los autores que después leería. Con el tiempo entendería los postulados de William James (Citado en Arancibia, Herrera y Strasser, 2011), con respecto a nuestra necesaria actividad, espontaneidad y selectividad para aprender de los contextos en los cuales nos movemos para generar aprendizajes. Muy opuesta a la experiencia pasiva y silenciosa que se me exigía como alumno en mis años de enseñanza básica y media.
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