| Sumario: | El presente estudio aborda las características del cambio educacional en el contexto de la crisis de octubre de 2019, para determinar su efecto en las relaciones de enseñanza y aprendizaje, así como en el currículum y trayectorias formativas, a partir del análisis de las y los estudiantes como sujetos sociales. En base a entrevistas mantenidas con diversos actores de la comunidad educativa, observamos que las escuelas responden de manera diversificada al contexto. Por una parte, en las instituciones municipales y subvencionadas gratuitas, hay una disrupción en la trayectoria curricular dominante, en que emergen nuevos contenidos y necesidades curriculares, y se reconoce, además, la calle como espacio de aprendizaje y politización. Por otra parte, en las instituciones privadas y subvencionadas, vemos una escuela pasiva, que asume un rol de contención y mantención de la normalidad educativa. De este modo, se diferencian notablemente de la “escuela activa”, que democratiza espacios e integra la voluntad de dichos actores, intentando responder a sus exigencias y necesidades, evidenciando la capacidad de apoyar, sostener y contribuir al cambio sociohistórico. En esta última configuración, observamos con mayor fuerza la potencialidad del cambio escolar en esta coyuntura histórica y social.
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